jueves, 15 de septiembre de 2011

Ensayo del Parcial.

Los siglos XVII & XIX, fueron siglos de transición del régimen a la Libertad, Francia fue un expositor, que estallo revoluciones por su independencia de los reyes. Los artistas se revelan y algunos quedan en el pasado. Los artistas del Neoclasicismo, quedan con los ideales estéticos, pero haciendo reaccionar al pueblo, algunos pintores son, por Jacques-Louis David y Dominique Ingres. Louis fue quien fue inspirado en los movimientos revolucionarios, apareciendo en uno de ellos, siendo esta su obra maestra.
El Romanticismo presenta la individualidad, las emociones, subjetiva e interpretar un mundo distinto, al que otros personas o pintores, entendieran. Théodore Géricault y Eugéne Delacroix fueron los mayores expositores de el. Prefirieron la espontaneidad, el plasmando escenas de la vida cotidiana, dando movimiento y anonimato a sus modelos.
Claude Monet, Edouard Degas, Camille Pissarro o Auguste Renoir, plasmaron escenas cotidianas de la vida moderna de Francia.
En la literatura se dio algo similar, con Jean-Jacques Rousseau se dio el individualismo,  conforme siguió el siglo, fue surgiendo la historia y el comportamiento del hombre en la sociedad. Esto llevo que llevaran  a reflejar los problemas de la sociedad y la forma de solucionarlos.
La poesía era una parte de la Literatura que no te mostraba la parte racional de estas dando dramatismo en ellas.

La arquitectura se basó en 3 conceptos: La funcionalidad, la historia y los materiales. Las construcciones se usó eclecticismo,  que era el combinar más de dos o más estilos, dándole armonía.
En la música se dio la expresividad y libertad de los artistas, regidas más por el sentimiento que por la reflexión, y la intensa relación de la música con la literatura. Dando paso a las operas.

Expocision del Contexto Socio-Economico del Siglo XVIII & XIX

Resumen de Arte & Modernidad.

Una de las épocas de mayor productividad artística y mayor rebeldía fue el siglo XIX. Al empeño de sus novelistas y poetas, músicos, arquitectos y pintores debemos en gran parte la riqueza y multiplicidad de nuestro arte actual.
Veremos pues cómo se fue gestando un abandono paulatino de los moldes neoclásicos, del rigorismo formalista, del racionalismo, de la dependencia del arte de factores ajenos a él, de la norma, etc., para abrir las puertas a nuevas y revolucionarias concepciones estéticas que reaccionaron de maneras diversas al devenir ideológico del siglo.
Los tres factores más determinantes en el desarrollo artístico del siglo:
- la consolidación de la burguesía como clase dominante.
- la coexistencia de academicismo e innovación
- la conciliación del individuo con la sociedad.

Existirá una poderosa corriente de arte burgués de consumo en la que intentará abrir brecha el arte genuino para intentar nuevas vías de expresión: la pintura contemporánea al aire libre frente a la pintura mitológica de taller, la indefinición modal o tonal frente a la opereta, la arquitectura metálica frente al monumentalismo, el drama romántico frente al melodrama, por poner solo
algunos ejemplos.
Durante todo ese siglo, y una vez caído el Antiguo Régimen como ya hemos dicho, asistimos a una preocupación constante por reflejar una dialéctica: la del individuo que lucha por recobrar su identidad y su papel social contra el enemigo que suponen las estructuras de poder, ya sea políticas, económicas o culturales. Esta lucha tomará diferentes matices. Así, a principios de siglo, veremos cómo el individuo rehuye el enfrentamiento directo con la Historia, refugiándose en su melancólico aislamiento, obsesionado consigo mismo; a mediados de siglo optará en cambio por el combate cuerpo a cuerpo, convencido de sus posibilidades, confiado en que otro mundo es posible; y en el último tercio, desesperado y decepcionado, se refugiará en el sueño, el símbolo o los paraísos artificiales para desentenderse de la realidad.

La pintura neoclásica, representada magistralmente por Jacques-Louis David (1748-1825) y Dominique Ingres (1770-1867), parte de la concepción trascendente del arte, es decir, de un arte útil cuyo objeto sería aleccionar al pueblo; para ello se rescatan los ideales estéticos clásicos en respuesta austera a las estridencias del barroco y, sobre todo, del sensualismo rococó orientado no al intelecto sino a los sentidos.

Durante los años imperiales el pintor más conocido de Francia fue sin duda Jacques-Louis David a quien debemos cuadros de temas revolucionarios tan conocidos por todos como la Muerte de Marat (1793), o los diversos retratos de Napoleón que han servido para asentar iconográficamente la figura del general
y emperador en la imaginación occidental3. Ingres, que se educó en el taller del anterior, representa la perfección absoluta del dibujo y la simetría, la quintaesencia del arte neoclásico que intentó inculcar a sus alumnos de la escuela de Bellas Artes. La pintura romántica supuso la irrupción del individualismo y la subjetividad en el arte. Aunque acallada momentáneamente por el clasicismo imperial, esta pintura empezó a gestarse tras el fracaso de la Revolución y sus valores de libertad que nunca se pusieron verdaderamente en marcha. Tras ella, la idea de un cambio global de la sociedad parecía utópica, dando a entender que sólo quedaba ya la posibilidad de las revoluciones individuales, la rebeldía del yo ante un mundo demasiado rígido y convencional.

Precisamente por eso ya no se buscaba un arte para cambiar la sociedad como ocurría en el neoclasicismo, sino para expresar el interior del individuo como única verdad. Será un movimiento subjetivo que no plasmará (aún) la realidad tal y como se ve, ni tampoco (ya) tal y como se quisiera ver, sino en función de los sentimientos del sujeto que, en oposición a lo racional, serán la clave para interpretar el mundo; el destino trágico, la libertad, el erotismo, la violencia, lo irracional y oculto, el poder sereno y apacible o violento y turbulento de la naturaleza recién recuperada para el arte o la actualidad histórica y política son las bases temáticas de esta estética. Frente a la depurada línea del neoclasicismo, los pintores románticos,
esencialmente Théodore Géricault (1791-1824) y Eugéne Delacroix (1798-1863) prefieren la potencialidad expresiva del color y de la luz, sobre todo Delacroix que se convertiría en maestro de los impresionistas por sus atrevidas experimentaciones cromáticas en una pintura hasta entonces dominada por los tonos apagados, terrosos, monótonos y sin vida.

La obra de arte romántica debía su grandeza en parte a la improvisación, al sentimiento, al estado de ánimo y a la inspiración, más fértiles, a su parecer, que la labor racional, el trabajo sistemático o el plan preconcebido.

del arte realista de Camille Corot (1796-1875) y Gustave Courbet (1819-1877) a la pintura impresionista. Los pasos esenciales en ese tránsito fueron:

- La contemporaneidad y la cotidianeidad que contribuyeron a enriquecer temáticamente la pintura. La gran novedad es la ausencia de referencias fuera de la percepción visual, basándose en lo visible y no en el ideal respaldado por la pintura académica,
- La preocupación por investigar cómo se proyecta la luz sobre el objeto o la figura humana, y cómo trasladar sus efectos cambiantes al lienzo5 es una de las bases de esta pintura.
- La pintura al aire libre, porque la luz se convierte en un reto cuando cambia, cuando se hace volátil y fugitiva.

Claude Monet (1840-1926), Edouard Degas (1834-1917), Camille Pissarro (1830-1903) o Auguste Renoir (1841-1920) representaron en sus cuadros las escenas cotidianas de ia vida moderna francesa desde una perspectiva eminentemente sensorial, intentando registrar lo que el ojo ve, con todas sus limitaciones y sin ningún convencionalismo técnico o moral.
Poco a poco la pintura académica se fue abriendo al nuevo concepto pictórico e incluso el público comenzó a aceptarlo: lo heterodoxo se hizo ortodoxo.

LA LITERATURA. DEL YO A LA REALIDAD Y AL SUEÑO

La imitación de los modelos antiguos dará paso a un arte gobernado por la inspiración y el genio individual que, a finales del siglo anterior, había encontrado en Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) su principal motor ideológico. Este individualismo sensuista -"Siento, luego existo"- se nutrió del creciente pesimismo y del desencanto posrevolucionario que provocaron que el yo se encerrase en su interior o se refugiase en la naturaleza y el viaje para dar la espalda a la realidad.

Pero a medida que avanza el siglo el individuo va recobrando la confianza en sí mismo y en el contexto social donde se encuentra. De aquí que asistamos a un renovado interés por dos nuevos aspectos: la Historia y el hombre social.

El protagonismo de una historia cada vez más cercana al presente domina tanto en novela —Les Chroniques italienms de Stendhal, Notre-Dame de París de Hugo o I^es Chouans de Balzac— como en la poesía —Jocelyn (1836) y de Les Révolutions (1837) ambos de Lamartine o La légende des sueles (1859) de Víctor Hugo— y también en el drama —gran parte de las obras de Hugo y de Alfred de
Vigny-. El arte se hizo trascendente en su necesidad de reflejar los problemas de la sociedad y orientarla hacia un nuevo rumbo.

Flaubert, como Emile Zola poco más tarde, comprendieron que el autor no podía ni debía copiar la realidad sino interpretarla, recrearla: "dar sensación de realidad" pero sin pretender ser la realidad misma. Y para ello el autor debía parecer ausente del texto, al menos en el nivel más explícito.

Aun habiendo talantes optimistas como el de Zola que creían en un mundo edificado sobre el progreso científico, la justicia entre los hombres y el trabajo por encima de las miserias humanas, en general el aire de esta época estaba impregnado de gran pesimismo y desencanto. El artista se sentía incomprendido en una sociedad tremendamente materialista en la que se comercializaba con todo; en una sociedad plagada de apariencias y cinismo, y profundamente conservadora. Crecía el sentimiento de hastío así como la incapacidad para asumir la pérdida de cualquier dimensión trascendente promovida por el materialismo positivista. Es el momento en que primero Baudelaire (1821-1867) y luego Verlaine (1844-1896), Rimbaud (1854-1891) y Mallarmé (1842-1898) intentan llenar ese vacío con la trascendencia poética que traerá el simbolismo, y con él la modernidad poética.

La poesía simbolista escapa del ámbito exclusivamente artístico para proponer una lectura del mundo desde un ángulo diferente, analógico, y no analítico o racional. Incluso podemos decir que la literatura, en general,' se vive en los últimos años del siglo como una auténtica religión en un momento de avidez de absoluto.
De todo esto se desprende la impresión general de que se trata de una poesía obtusa, oscura e incomprensible, algo que generó a los simbolistas numerosas críticas por parte de quienes aún se mantenían fieles a las exigencias clásicas de claridad y racionalidad, y por parte de los defensores de la poesía romántica, más realista y sencilla formalmente.
LA ARQUITECTURA. ECLECTICISMO Y METAL

La arquitectura francesa del XIX emprende su andadura basándose en tres elementos clave: historicismo, funcionalidad y renovación de los materiales.

En el primer tercio del XVIII se descubrieron los restos de Pompeya (1748) y Herculano (1737). Estas excavaciones vinieron a reforzar el gusto por la Antigüedad nutrido por los preceptos ilustrados. El neoclásico se fue imponiendo con su tendencia a sumar arqueología y moral.

En la arquitectura decimonónica el historicismo supuso no tanto el interés por la recuperación de los estilos del pasado, reinterpretados o copiados científicamente, como su coexistencia pacífica. Durante todo el XIX asistimos a la simultaneidad de estilos arquitectónicos que van desde el más puro neoclasicismo hasta una concepción más amplia que abarca todo lo que recuerde, aunque sea vagamente, a la Antigüedad, neobarroco, neogótico, bizantino, etc., ya sea en construcciones nuevas o en restauraciones. Lo que ocurre, sin embargo, es que en muchas ocasiones cuando este eclecticismo se aplicaba a una sola obra se transformaba en abigarramiento inarmónico en manos de clientes cuyo único interés era la ostentación y el lujo.

Hay construcciones como el Teatro de la Opera (1875) de Paris del arquitecto Charles Garnier que elevaron este eclecticismo a rango de estilo arquitectónico de calidad bautizado por el propio arquitecto como "estilo Napoleón III".

el arquitecto, en sus diseños -interior y exterior— logró darle una armonía inédita y una funcionalidad que no olvidó garantizar la idoneidad de las cualidades acústicas o los lugares destinados al público.
Otra consecuencia del interés por la Historia fue la recuperación del estilo gótico francés alentada tanto por elementos ideológicos (nacionalismo, tradicionalismo, refugio en tiempos pretéritos, conservación del patrimonio, etc.) como por elementos técnicos, como la renovación de los materiales arquitectónicos.

La era técnica e industrial trajo consigo un cambio en el concepto de belleza en la arquitectura: la belleza intrínseca dejará paso a la belleza en la adecuación a la función.

La misma industria posibilitó el empleo de nuevos materiales, básicamente hierro y el hormigón armado. La sustitución del carbón vegetal por el carbón mineral permitió la obtención de hierro fundido o colado más duro, resistente a la compresión e inflexible, infinitamente más seguro que la madera. Sus condiciones posibilitaban estructuras arquitectónicas más fuertes y altas.
Desde pequeñas construcciones como los invernaderos hasta las más notorias como estaciones de tren —Estación de Saintl^ a^are en París— mercados centrales, grandes almacenes, puentes o galerías cubiertas, sin olvidarnos del mayor símbolo de este arte —LM Torre hiffel (1867)— esta nueva concepción de la arquitectura recorrió no sólo Francia sino Europa entera.

LA MÚSICA: DE \A MÚSICA PROGRAMÁTICA A LA DECONSTRUCCIÓN MUSICAL

Si tuviéramos que reducir la historia de la música francesa del XIX a solo los nombres imprescindibles, creemos que no sería muy errado seleccionar, cronológicamente hablando, a Fléctor Berlioz, Gabriel Fauré, Claude Debussy y Maurice Ravel.
Desde principios de siglo, la música francesa asumió como propias las características del romanticismo musical inaugurado por Beethoven. De entre ellas podemos destacar dos que nos resultan esenciales y ya conocidas: la expresividad y libertad del artista, regidas más por el sentimiento que por la reflexión, y la intensa relación de la música con la literatura. A esto último nos referimos con el concepto de "música programática": una música que atendía más al desarrollo de una idea que al plano estrictamente musical, una composición orquestal inspirada directamente en la literatura —drama, poesía— y que sigue un
argumento. Lo cual nos lleva indefectiblemente al imperio de la ópera y de la incesante "musicalización" de poemas en forma de "melodías".

Héctor Berlioz (1803-1869). Su música es el paradigma del romanticismo que tan asombrosamente inaugurara el primero, como demuestra, por ejemplo, que sea incapaz de componer nada que no vaya asociado a un argumento, un decorado, a una base literaria en definitiva {LM Condenación de Fausto, sobre la obra de Goethe o Romeo y Julieta inspirada en su muy admirado Shakespeare) Asimismo, y a ejemplo de Beethoven, Berlioz es un músico total en cuya obra —en cada notaencontramos una resonancia de los avatares de su vida, como puede comprobarse en su Sinfonía Fantástica.

Jacques Offenbach (1819-1880). En línea con la ópera bufa y el vaudeville del siglo anterior, se centra básicamente en la manipulación —no exenta de "cierta" calidad— de temas mitológicos o clásicos para parodias y veladas alusiones (y a veces no tan veladas) a temas de actualidad en forma de chistes "facilones", triviales, de espíritu lúdico y burlón, en situaciones absolutamente inverosímiles. El ritmo es frenético y el buen gusto se sacrifica muchas veces al efecto.

Gabriel Fauré, con quien el referente figurativo empieza a perderse de manera semejante a lo que iba ocurriendo en poesía, tal y como vimos. Se le suele considerar como el músico de la espiritualidad por el intimismo nostálgico e incluso el misticismo que desprenden sus composiciones, muchas de ellas canciones basadas en poemas simbolistas, especialmente de Verlaine, como ha Bonne Chanson. En medio de un panorama musical dominado por la poderosa influencia de Wagner, Fauré fue de los pocos que pudo resistírsele. A diferencia de aquél, Fauré huye de todo lo grandilocuente para centrarse en lo refinado, elegante y lo preciso, en la estela de Chopin, por ejemplo.

Claude Debussy (1862-1918). Con él, y concretamente con su Preludio a la siesta de un fauno (1894), sobre un poema de Mallarmé, entramos en la música moderna a través de la destructuración de la escala, los nuevos conceptos de orquestación, la interpretación al piano o el poder del sonido por el sonido mismo. Se le ha calificado tradicionalmente de "impresionista" a pesar suyo15; pero lo cierto es que su concepto musical comparte con los pintores el deseo de reflejar una impresión, la fugacidad de un momento, la sensibilidad por encima del academicismo y de lo figurativo. Esa huida del referente literario le hizo escoger Pilleas et Mélisande de Maeterlinck como base de su única ópera: un texto muy innovador y sutil que se limita a sugerir, a hacer un elocuente uso del silencio, reduciendo al mínimo cualquier elemento accesorio en escenografía, diálogo, etc. Es el polo opuesto de la ópera wagneriana16, y por supuesto, de la ópera italiana. Lo mismo ocurre con sus composiciones: todas ellas llevan un nombre (Primavera, Iberia, El rincón de los niños, Estampas, El mar, Claro de luna, etc.) pero la música no está a su servicio, no es un nombre significativo porque las notas no relatan su historia, se limitan a ofrecer una impresión del mar, de lo español o de la luz de la luna, por ejemplo.
Debussy aborreció desde su juventud cualquier regla fija que sometiese a la modulación o la progresión, haciendo con las relaciones tonales lo que los pintores modernos hicieron con los colores. La armonía y la melodía ceden su hasta entonces indiscutible preeminencia al color, el timbre y el ritmo.

Si Debussy continuaba el sensualismo de Chopin, Ravel estaba más próximo a la precisión de liszt. Porque allí donde Debussy elucubraba lejos de cualquier norma, entre la improvisación, el exotismo, la impresión tonal o las escalas no resueltas, Ravel operaba más como un técnico.

Lo instintivo, vago y ensoñador deja paso al estudio equilibrado y objetivo, con un extraordinario acabado no exento muchas veces de ingenio. Si pudiéramos aplicar a los dos músicos referentes poéticos, Debussy estaría más próximo a Baudelaire y Verlaine y Ravel al más intelectual Mallarmé, cuya sintaxis es muy similar a la manera de componer de Ravel como podemos observar en Trois poémes de Mallarmé, compuestos bajo el influjo de Schónberg, el músico del progreso, de la disonancia expresionista, y de
Stravinsky18. En general, en toda su música se pueden detectar influencias de los grandes movimientos estéticos de la época desde el impresionismo y simbolismo hasta el cubismo o expresionismo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Principales arquitectos y sus obras.

FRANCIA

-En la fase inicial de la arquitectura neoclásica francesa se realizan numerosos puentes y pabellones para París diseñados en su mayoría por Claude Nicholas Leboux, el cual comienza una prometedora carrera pero más tarde se enfrascará en un proyecto para construir la ciudad ideal de la época donde los edificios quedan reducidos a formas geométricas desornamentadas.
-En la época napoleónica, los arquitectos oficiales, Charles Percier y Pierre Francois Fontaine hacen realidad los deseos del emperador de transformar París en la gran capital europea, un sueño cercano al del mencionado Leboux. Observamos una arquitectura de estilo imperial ejemplificado claramente en edificios como el Arco del Triunfo (Percier y Fontaine) y los Campos Eliseos (Fontaine)







Arco del Triunfo, Francia.





INGLATERRA
- Arquitectura inspirada en los modelos griegos, claramente sostenible en edificios como el Banco de Inglaterra (John Seane), o el Museo Británico (Robert Smirke)
- El neogriego fue sustituido por el estilo regencia
- Fachada de Regent Street en Londres
- Royal Pabilia en Brighton
- En Edimburgo podemos observar el neoclasicismo más puro británico e incluso europeo, llegándolo así a llamar Atenas del Norte
- El arquitecto más importante de le época se llamaba Robert Adam:
- El más destacado de una completa familia de arquitectos
- Fue muy famoso en Londres durante un tiempo por la destacada actividad junto con su hermano, siendo conocidos como los Adelfos
- Destaca por su convicción de que los interiores de un edificio y su decoración son el auténtico objetivo de la arquitectura
- Crea el estilo Adam (fundamental en la arquitectura neoclásica): Es de dibujos y proporciones armoniosas, y procura una sensación de luminosidad y espaciosidad. Utiliza motivos clásicos, como frontones, guirnaldas y urnas. Evoca al rococó por su énfasis en la ornamentación de las fachadas y un refinamiento a gran escala. Es una versión del Neoclasicismo más sencilla, precisa y delicada.





Museo Británico, Inglaterra.








ALEMANIA

- En Alemania no se da de gran manera esta arquitectura debido a la posición conservadora de los arquitectos de Munich a favor del Rey Luis de Baviera
- Hay edificios importantes como el Teatro Real y artistas como Federico Schinkel que destacaron en cierto modo
 Teatro Real, Alemania.





ESTADOS UNIDOS
- Se desarrolla una variante del neoclasicismo: el estilo federal (1750-1820). Es un claro ejemplo del desarrollo de un nuevo país.
-  Masachussett State House en Boston (Charts Buldrich)
- Edificio del Capitolio en Virginia (Thomas Jefferson)
- Thomas Jefferson (1743-1826)
- Nació en Shadwell, Virginia
- Político y filósofo fundamentalmente, autor de la Declaración de la Independencia y tercer presidente de los EE.UU.
- Fue uno de los personajes más importantes y brillantes de la ilustración en EE.UU.
- Adquiere grandes conocimientos de historia, literatura, derecho, arquitectura y demás ciencias
- Tuvo libre acceso a la cultura europea, la cual aplicó brillantemente a su nación
- Arquitectónicamente hablando: sus obras ejemplifica el neoclasicismo americano. Toma como modelo el Templo romano del siglo I, la Maisón Carre, en Francia, del que realiza un profundo estudio de la arquitectura romana sacando provechosas conclusiones. Conclusiones que aplicará al diseño de su propia casa en Morticello, y al Campus de la Universidad de Virginia. Finalmente contribuyo activamente en los proyectos preliminares de la nueva capital Washington D.C.



 
Edificio del Capitolio en Virginia, Estados Unidos.










ESPAÑA

- Continúa la dinámica europea sin resaltar en ningún aspecto debido a la actitud satélite de España en la época
- Está dirigido por Academias
- Importantes edificaciones:
- Palacio de los duques de Liria (ventura Rodríguez)
- Puerta de Alcalá (Sabattini)
- Museo del Prado (Juan de Villanueva)
- La Casa del Labrador de Aranjuez (enteramente decorada con elementos pompeyanos)
- Iglesia de San Francisco el Grande (imita a un edificio antiguo de planta concentrada)





Palacio de los duques de Liria en Madrid, España.

Arquitectura Neoclasica.

La arquitectura neoclásica reproduce las formas generadas por los griegos y los romanos, mas no tarda en suprimir toda referencia a las medidas del cuerpo, prefiriendo el nuevo sistema métrico adoptado por los franceses y favoreciendo la monumentalidad.

Usa los símbolos y motivos redescubierto en los muebles y edificios de Pompeya y Herculano (hallazgos arqueológicos que marcan el comienzo del neoclasicismo dando lugar a nuevas formas, el génesis del arte neoclásico), copia fachadas con frontones griegos, emplea dos famosas órdenes de la arquitectura clásica griega: dórico (columnas estriadas y capitel sin molduras), y el jónico (columnas esbeltas, apoyadas sobre basa, fuste escalonado, capitel decorado con volutas, arquitrabe de tres franjas y friso libre de decoración), además prefiere el mármol blanco; de los romanos toma las espaciosas cúpulas y bóvedas.

 Pompeya, Grecia   

 Herculano, Grecia.


Tras el Barroco y el Rococó, el neoclasicismo representa una simplificación: las líneas rectas dominan sobre las curvas, existen menos contrastes de volúmenes, menos adornos, dinteles y columnas reemplazan los arcos. Los frontones triangulares sustituyen los circulares y las balaustradas reaparecen sobre los edificios. Vemos en definitiva formas más sencillas y simétricas, hay mayor racionalidad compositiva, sobriedad decorativa y orden, que concuerda a la perfección con los valores de la burguesía y las necesidades del despotismo ilustrado.
Las características más destacables en la construcción son:

-Cornisas y frisos con metopas y triglifos

-Grecas

-Guirnaldas vegetales: flores, frutas...




-Palmas y laureles






Y las edificaciones más dadas:


-Columnas conmemorativas


-Templos
Templo de Walhalla, Valle del Danubio.


-Arcos del triunfo



Arco del Triunfo, Roma.

-Propileos





A parte de lo dicho observamos dos estilos derivados:
-Eclecticismo: desde 1860-1876
Construcciones muy eclécticas donde mezcla muchos estilos arquitectónicos
-Arq. del Hierro: está basada en la utilización del hierro y derivados como material fundamental. Esto ocurre tras el descubrimiento de la facilidad de moldeado y utilización del metal, dejando a un lado la piedra. 

lunes, 11 de abril de 2011

Resumen del Neoclasico

Búsqueda ética

Los pensadores y artistas del S XVIII, de la cultura del Iluminismo, iniciaron la reflexión sobre la decadencia de su mundo y trataron de investigar las culturas pasadas o lejanas donde creían encontrar la pureza y moral perdidas. Rousseau se refiere al estado natural de los hombres y Montesquieu toma a Roma como ejemplo para la modernización de los sistemas políticos.
En París a partir de la segunda mitad del siglo XVIII se origina un rechazo al arte Rococó paralelo al que surge en contra de la aristocracia a la cual representa. Se produce una vuelta al orden propulsada por la clase media ilustrada que tenía nuevas pautas morales. En el valor normativo, la disciplina y austeridad del arte antiguo se halla el ejemplo para combatir al arte adoptado por la disoluta aristocracia.




 
Búsqueda arqueológica

En 1738 y 1748 se descubren Herculano y Pompeya respectivamente, lo cual alcanzó gran difusión en Europa. Se inician los viajes con fines arqueológicos y las consiguientes publicaciones de estudios y documentos que ellos originaron.
Juan J. Winckelmann (1717 - 1768):
De origen alemán, Se inicia una aproximación a la cultura greco- latina más rigurosa. Wincklemann inicia la arqueología científica, publica "Reflexiones", sobre la imitación del arte griego en 1755 e "Historia del arte de la Antigüedad" en 1764. Vio en el arte griego, por encima del romano, un arte que plasmó ideales de belleza espejo de una sociedad pura, resultante de una armonía de cuerpo y espíritu.
Giambattista Piranesi (1720 - 1778):
Arquitecto veneciano que realiza con sus cientos de grabados al aguafuerte la transcripción de las obras romanas propugnando la superioridad de esta arquitectura.
Durante el S. XVIII el Neoclasicismo se aproxima a lo romano pero los conocimientos aportados por las investigaciones de fines del siglo y comienzos del S. XIX producen un acercamiento a lo griego.
El Neoclasicismo se diferencia de anteriores resurgimientos del clasicismo en que los artistas imitaron conscientemente al arte antiguo con pleno conocimiento de las obras su estilo y temática. Se imitaron los temas antiguos adaptándolos a las situaciones modernas y dándoles un nuevo contenido extra plástico.






Arquitectura neoclásica

Se origina en dos países que habían sido más reacios a los excesos arquitectónicos barrocos: Inglaterra y Francia.
En Francia, en 1665, de los proyectos de Bernini y de Perrault para el Palacio del Louvre se elige el del segundo, la pareada columnata corintia es el ejemplo de gusto por un lenguaje más sobrio, geométrico y ordenado, es decir más clásico.
La primera obra francesa neoclásica es la iglesia de Sainte Geneviève (actual Panteón) de J. G. Soufflot proyectada en 1755.
En Inglaterra en el S. XVII la tradición clásica aparece con Iñigo Jones, de inspiración palladiana, en el Banqueting Hall.
El Neoclasicismo se inicia en 1758 con el regreso de Italia de Robert Adam, quien va a promover el nuevo gusto. James Stuart construye un ejemplo de arquitectura de orden dórico el templo de los jardines de Hagley Park, 1758. 

En Italia las construcciones neoclásicas tardaron en realizarse, de allí surgió el impulso, la investigación arqueológica, pero la influencia de los arquitectos barrocos tardó en superarse para poder adoptar la claridad constructiva del estilo.

En Alemania se impone una generación más tarde con un lenguaje muy respetuoso de la severidad griega. L.von Klenze, realiza el complejo urbanístico de la Königsplatz en Munich, que se convierte, durante medio siglo, en el centro del Neoclasicismo alemán y del "revival" griego. En Berlín el arquitecto es K. F. Schinkel.

En España Juan de Villanueva construye en 1785 el Museo del Prado, con libertad en el uso de los órdenes arquitectónicos que agrupa en forma diversa pero teniendo en cuenta lo estético y funcional. Es notable el pórtico dórico de acceso que marca la simetría.
En los Estados Unidos, su tercer presidente, el Arq. Thomas Jefferson, va a construir en Richmond el primer Capitolio, según La Maison Carrée de Nimes, (16 a. C.) que sería modelo en las construcciones posteriores. Consideró que el neoclásico era el estilo perfecto para las construcciones de la nueva Unión con sus ideales republicanos. En 1917 el de Lincoln por Henry Bacon con un gran énfasis en la masa cúbica y en 1934 se construyó el Jefferson Memorial . Se tomó como modelo el Panteón de Roma, pero se cambió el orden corintio por jónico en las columnas que sostienen el frontón y rodean como columnata a la rotonda.

 

 
Características de la Arquitectura Neoclásica:

- Función cívica de la arquitectura y el urbanismo o finalidad social del programa constructivo. Los nuevos edificios son públicos como escuelas, hospitales, museos, aduanas, bolsas, academias. El poder económico- político pasa a manos de la burguesía. En 1733, Claude- Nicolas Ledoux proyecta la primera ciudad industrial al estudiar las instalaciones y servicios. Su purismo geométrico y las enormes masas compactas escapan a lo que fue el lenguaje neoclásico. En 1815 remodela lo que será Regent Park en una imaginativa mezcla de naturaleza y arquitectura
greco-romana de la que surge el Crescent Park, una avenida bordeada por un pórtico jónico y la Cumberland Terrace.

- Técnica rigurosa.
- Adopción del orden dórico, más macizo que el romano, ya que las ruinas dóricas que más se conocían eran las del sur de Italia, Pestum. El templo griego, único edificio público, es el tipo de arquitectura adoptada para infinidad de construcciones, lo que muestra la pérdidad del protagonismo romano. Museo Británico de Londres, Neue Bache de Berlín.
- Predomina lo horizontal por sobre lo vertical, la solidez, el uso del frontón, las columnas y los atrios. Esto es ORDEN, PROPORCIÓN Y ARMONÍA.
- Ascetismo en la decoración arquitectónica. Ausencia de colorido, minimización de molduras, ornamentos escultóricos.

En la época del Imperio aparecen en Francia unas formas más elaboradas con mármoles policromos órdenes aplicados. La Iglesia de la Madeleine, convertida por Bonaparte en el Templo de la Gloria, tiene un orden corintio. Inspirada en la Maison Carrée de Nimes, es un templo corintio peristilo.

- Arcos Triunfales, columnas conmemorativas, aparecen en el Imperio. A la Roma repúblicana se le opone la Roma imperial. El Arco de Triunfo del Carrousel de París, realizado en 1806- 1807 por Percier y Fontaine siguiendo como modelo los arcos imperiales romanos. Celebra en sus bajorrelieves los triunfos de Napoleón. Al arco central de medio punto lo flanquean dos menores, simétricos, de cada lado, con columnas de orden corintio. Coronando el ático aparece el grupo escultórico de una cuádriga romana de bronce. Interpreta el gusto triunfalista y opulento del Imperio napoleónico.


Pintura neoclásica

Antonio Rafael Mengs (1728- 1779): Nació en Dresde. Luego de ver las excavaciones de Herculano hizo una serie de bocetos y de regreso a Roma, 1761 comienza a realizar el fresco El Parnaso, en la Villa Albani. En esta obra rompe con la tradición barroca del ilusionismo, trata el techo como si fuera un relieve, con figuras sacadas de las obras antiguas y sin utilizar escorzos violentos. 
Conoció a Vien en Italia y ambos son los iniciadores del lenguaje neoclásico, puentes entre el Barroco- Rococó y el nuevo ideal estético. La pintura neoclásica se va a difundir en Francia luego de la expedición francesa a Nápoles a estudiar las ruinas romanas de 1749- 5 y por los viajes realizados por los pintores a Roma.

José María Vien (1716-1809): Viajó a Roma cuando estaba convulsionada por los descubrimientos de Pompeya y Herculano. Sus temas clásicos son fríos y recatados, representa doncellas griegas sin ninguna sensualidad. Retoma temas de la antigüedad, templos, ropajes, es la "mode á la grèque", para lo cual se basa en las pinturas romanas, aunque todavía hay algo de la temática galante del Rococó. Es un pintor de la transición entre los dos estilos. 
Tuvo gran prestigio y fue muy valorado como profesor, su alumno más famoso es David.

Juan Bautista Greuze (1725- 1805): En los años posteriores sus obras fueron muy famosas a través de reproducciones hechas por los grabadores. Tras cuestiones familiares, oscurecida su fama ante la popularidad de otros pintores neoclásicos y arruinado durante la Revolución, terminó su vida olvidado.

Jacques Louis David (1748-1825): En 1785 pinta en París el "Juramento de los Horacios", encargada por Luis XVI, que se convierte en la obra más representativa del Neoclasicismo. Se caracteriza por:
- La factura simple y severa, el lenguaje es sobrio.
- La exaltación de los valores republicanos que preanuncia una politización del arte. En la Revolución se le dará un significado diferente de llamado a la lucha.
- La subordinación del colorido al dibujo y las formas. Cumple con la idea de Wincklemann de "la precisión del contorno es el carácter de lo antiguo".
-Tratamiento escultórico.
- Rechazo de lo artificioso y decorativo, lo ilusionista.
- Se usan las verticales y horizontales, -ortogonalidad- y abandona las diagonales.
- El tema heroico- patriótico, lo extrae de las Décadas de Tito Livio.
- Reúne el agrado del público con la instrucción, principio planteado por Wincklemann.
- Utilización de un ambiente antiguo donde aparecen unas columnas toscanas.

Luego realizó otros cuadros de gran tamaño y temas que alaban las virtudes clásicas y republicanas. Con la Revolución fue elegido diputado y dictaminó sobre cuestiones artísticas. Estas obras se caracterizan por:
- Rigor y claridad. Organización geométrica.
- Austeridad, se despoja de lo accesorio.
- Clasicismo revolucionario. Los temas actuales tienen tanta importancia como los antiguos.

Tras la muerte de Robespierre estuvo en prisión. En 1798 comienza "El Rapto de las Sabinas", realizada en homenaje a su mujer, quien lo ayudó a salir de la cárcel y demostrando su amor por la Antigüedad. El trazo en esta obra es más elegante pero más artificioso, las poses de los actores principales recuerdan al Apolo de Belvedere y dan junto a la acción sensación de falsedad. 
Ese año conoce a Napoleón quien reconoce el valor propagandístico de las obras de un pintor de la talla de David. Realiza "Napoleón cruzando los Alpes", "La Coronación de Napoleón" y "La distribución de las Águilas". En estas obras abandona el rigor neoclásico y tienen una luminosidad de tipo veneciano. 

Barón Francisco Gerard (1770- 1837): Nació en Roma. Él sugirió a David que realizara a Napoleón coronando a Josefina en la Coronación de Napoleón, luego surgió una fuerte animosidad entre ellos, así como con Gros. Pero solo él continuó en la corte con la Restauración borbónica, ennoblecido por Luis XVIII. 
Es un gran retratista pero tiene tanto de frialdad como de edulcoramiento, como se observa en "Cupido y Psique".

Juan Augusto Doménico Ingrés (1780- 1867): En 1805 realiza los retratos de la Familia Rivière, y comienza con la línea sinuosa que determina la silueta que es la que determina la forma. A la caída de Napoleón se ganó la vida realizando dibujos a lápiz de los visitantes que llegaban a Roma. Presentado en 1824 en el Salón donde obtuvo gran éxito. A partir del mismo pasó a ser considerado oponente oficial a las teorías de Delacroix. Pintó retratos donde hay ya influencia de las primeras fotografías.
El neoclasicismo fuera de su gran personalidad había quedado en manos de imitadores mediocres y era un academismo estereotipado y es a esto a lo que se opone el Romanticismo. La forma de pintar de Ingres no varió mucho en todos sus años y siempre conservó:
- Dibujo sinuoso, gran dominio del mismo.
- Rafaelismo.
- Exactitud de la visión.

Pero comparándolo con los pintores neoclásicos de la generación de David se nota que está en otra atmósfera, la misma de los románticos. 

Características de la Pintura Neoclásica

- Temática histórica, ética, debe mostrar las virtudes, el heroísmo dentro del estilo de las Vidas de Plutarco. Temas de la Antigüedad clásica, elementos decorativos, vestimentas, poses de los personajes sacados de la escultura y pintura grecorromana.
- Racionalidad, apego a las reglas, la ciencia y el orden.
- Claridad y armonía.
- Linealidad, contornos fuertes.
- Composición con predominio de la ortogonalidad.
- El color se subordina al dibujo. Uso de las grisallas (sombreado monocromo).
- Tectónico, no es pictórico, no hay pinceladas sueltas que disuelven los contornos. El volumen se representa a través del modelado escultórico, con fuertes contornos lineales.
- Interés por lo conceptual y no por lo pictórico- visual.

Escultura neoclásica

Características:

- Perfección técnica, gran dominio del oficio.
- Idealización, simplificación de los volúmenes.
- Poses y vestimentas inspiradas en las esculturas clásicas.
- Reproducción de las vestimenta adheridas al cuerpo de la escultura griega o "ropa mojada".

Antonio Canova (1757-1822): En 1774 ya poseía un taller en Venecia, sus primeras obras se encuentran dentro de la tradición del S. XVIII. 

- 1782/7, realiza el Monumento a Clemente XIV el los Santo Apóstoles de Roma.
- 1787/92, Monumento funerario a Clemente XIII en San Pedro.

Con la invasión francesa se exilia en Viena en 1797 y realiza el Monumento a María Cristina en la Agustinerkirche. En 1802 acepta, a instancias del Vaticano, la invitación a viajar a París y realizó un busto de Napoleón. Entre 1806/8 realiza la Estatua Ecuestre de Napoleón y dos más del Emperador desnudo y de pie.  Tras la caída del emperador gestionó por orden del Papa la devolución de las obras italianas saqueadas por los franceses y por el éxito obtenido fue nombrado Marqués de Ischia. Introdujo modificaciones en el moldeado mecánico pero que le restaban algo de sensibilidad a las obras, por lo cual dedicaba mucho tiempo al acabado.